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Huasco
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Rutas en Huasco

Huasco
Atacama, el desierto verde
La Región de Atacama es mucho más que un árido paisaje: es un desierto que florece, una joya salvaje, sabrosa e inédita esperando ser descubierta. Viajar al Valle del Huasco es adentrarse en el último valle fértil al norte de Chile, un oasis de contrastes donde la inmensidad del desierto se rinde ante la generosidad de la tierra.
Es un territorio marcado por la sabiduría de su gente y un patrimonio prehispánico único. Aquí el tiempo se detiene en los viñedos que dan vida a dos de las bebidas más relevantes de América, el pajarete y el pisco, ambas con denominación de origen en Huasco. Podrás caminar entre bosques de olivos centenarios, visitar almazaras y compartir con la comunidad de productores del aceite de oliva más antiguo de América.
Caminarás sobre la huella de las culturas Molle y Diaguita, guardianas de valles mágicos, y conocerás la historia de los últimos balseros: navegantes que, con balsas de piel de lobo marino, mariscaban en las aguas de la Reserva de la Biosfera Humboldt.
Hay algo desconcertante en el Huasco: descubrir que, en medio del desierto más árido del mundo, la naturaleza insiste, se impone y conmueve. Viñas donde nadie esperaría encontrarlas, olivos que guardan memorias centenarias, cabras y burros que conocen los cerros y abejas que siguen el pulso de una floración extraordinaria. El Pacífico a un lado, la cordillera al otro y entre ambos un valle que produce, transforma y alimenta.
Te invitamos a recorrer ese territorio, sentarte en sus mesas, entrar en sus cocinas y conocer el paisaje, las personas y el patrimonio de esta pequeña y genial rareza del desierto. Bienvenido a explorar y comerse el desierto verde y florido de Atacama.










